Aromaterapia: Aceite de menta, cómo usarlo.


Esta fragancia de por si es un remedio muy efectivo, refrescante, vigorizante, contra la tos, resfriados, problemas digestivos y reconfortante.

¿Cómo usarla?

En baños de pies: Constituyen una buena forma de beneficiarse de las propiedades de los aceites esenciales. A través de la piel se absorben y acceden al torrente sanguíneo las moléculas terapéuticas de la planta que utilizamos.

Debemos tener en cuenta que estamos realizando una doble terapia, ya que la dispersión en el aire del aroma del aceite en el agua del baño de pies, es eficaz y se aprovecha invadiendo como un abrazo todo nuestro entorno, aprovechando dos virtudes de la aromaterapia.


El aceite de menta es muy potente por tanto en un recipiente (tipo palangana) de agua caliente echar 2 gotas de aceite de menta y remover el agua para que se disperse bien antes de meter los pies y dejarlos unos 10 minutos en remojo al mismo tiempo que su aroma se evapora y va entrando en nuestro olfato. Siendo transportado a las delicadas membranas del conducto nasal. Por lo que su acción es simultáneamente interna y externa.